Y eso fue lo que pasó. Natalia Ginzburg
De nuevo Natalia, esta vez un texto sombrío, introspectivo, con la cargada simplicidad de esta autora que dice las cosas tal como son, y nos las pone delante para que las veamos con los ojos abiertos. Unos días antes de encontrarnos, esta vez en el parque des Buttes Chaumont, con un calor que te morías, entorno a un vinito rosado y muchas cosas para picar, supimos que Carlo Ginzburg había muerto. Sabíamos que debía venir a París este otoño y ya estábamos en ascuas ante la posibilidad de conocerlo y escucharlo. Pero no. Solo nos quedó brindar por madre e hijo y seguir hablando de sus obras. Jordi: Me hace pensar bastante en 'Le paix de ruches' de Alice Rivaz, que diseccionaba un triste matrimonio con un détachement parecido (pero sin balazo entre los ojos). Y la voz narradora tiene algo de Tove Ditlevsen también. Selva: ¡¡¡¡¡¡¡Qué triste !!!!!!! Cómo deja ver una tristeza incommensurable. "Le pegué un tiro en los ojos", confiesa al principio la prota...